Haldir
¿Qué es lo que llevo a Haldir convertirlo en un ser totalmente olvidado por los suyos? Vivió toda su vida en el bosque sagrado de Mallorns. El mismo estaba constituido por un reinado que agrupaba una población de más 50.000 elfos y humanos (la más numerosa de la tierra media) y que estaba gobernado por el hechicero supremo Vadryl. Este, se obsesiono con explotar y desarrollar al máximo las riquezas de la naturaleza. Para ello esclavizo a un vasto número de elfos y personas, llegando a perder por completo la cordura y el poder de su gobierno. 500 años atrás miles de elfos, hombres, mujeres y niños son torturados para la explotación del bosque que era su hogar, su refugio, su vida. Las exigencias por parte de Vadryl fueron claras: cada noche, cada día han de trabajar, bajo el sol y la lluvia, encadenados y fustigados por los látigos. Viendo como la codicia del hechicero iba devastando, poco a poco, lo más sagrado para la vida (su entorno) Haldir (miembro del consejo mayor) confronto de manera feroz a Vadryl para que este se detuviese antes de la desaparición del reinado. Con el poder a su lado, el hechicero supremo logro acallar las voluntades que se alzaron en su contra masacrando ferozmente a todo su pueblo. Haldir, esclavizado y torturado por más de 200 años logra escapar de la tiranía que lo tuvo cautivo dejando atrás familia, amigos, historia. Con la degradación y explotación irresponsable, su lugar en el mundo (aquel que lo viera crecer) se convirtió con los años en las más desoladas y lúgubres de los paisajes que el mundo tenga memoria. La tiranía de Vadryl cayó con el mismo peso con el que este azoto a su pueblo. Lo más terrible que aconteció a la desaparición del bosque sagrado de Mallorns fue la diáspora elfica, la separación de la vida en comunidad, el olvido de legado. Haldir se convirtió en un forastero sin historia y los saberes acerca de la magia desaparecieron de la misma manera que su pueblo lo olvido. Atrás, en aquel lugar donde el mismo vivió y estuvo esclavizado dejo escrito en las paredes (en unas de las pocas edificaciones que aún siguen en pie):
‘’Mis ojos están sangrando
Mi corazón se está yendo de aquí.
Este no es mi hogar...”
