Régulus


    Hace 2.800 años una gran guerra relámpago se dio lugar en la tierra conocida.. pocas razas y clanes fueron participes, solo aquellos que sabían lo que estaba en juego, el resto de la población mundial nunca se enteró de lo acontecido. Hasta hace 500 años...cuando la segunda guerra azoto bosques, praderas, ríos y montañas por igual, dejando atrás muerte, putrefacción, desolación y sobre todo promesas de venganza.

    Esta guerra le sirvió a un grupo de elfos y humanos para establecer relaciones entre ellos. Los elfos vieron que este clan de humanos, los Elefante Azul, eran diferentes al resto de los humanos. Sus mentes no estaban dominadas por las tentaciones mundanas, la codicia y el orgullo no formaban parte de sus vidas. Mientras los humanos veían a estos elfos, los Heasiannia Ettin como a cualquier otro clan élfico: majestuosos, agiles, fríos y sensatos, la idealidad, la transparencia y el amor por la naturaleza eran sus pilares. 

    2.500 años atrás estos elfos permitieron las relaciones entre ambos grupos, produciéndose los primeros matrimonios. Poseían una buena comunicación, el acatamiento y al apoyo era mutuo entre ambos clanes y eran visto antes los ojos de la tierra conocida como una fuerte alianza, tan fuerte que el respeto se hacía valer por sí solo cuando alguien veía sus escudos. Esta serenidad duro tantos eclipses como matrimonios e hijos fueron engendrados de ambos clanes.

    Eventualmente con el pasar de las generaciones, la distorsión de los sentimientos y más aún cuando la gran guerra relámpago quedo en el olvido y asomaba la segunda guerra, las asperezas comenzaron a surgir. Los elfos veían como los humanos eran cada vez más humanos, las ansias de poder se hacían presentes.. la fragmentación era inevitable y sin saberlo Anazair y Groben conformaron el ultimo matrimonio antes de la separación total de la alianza.

Los clanes

Elfos

Clan: Heasiannia Ettin – interpretado de muchas formas: * De arriba de los Sauces mágicos. * Sobre los Sauces mágicos. * De los Sauces mágicos, en su forma más abreviada.

    Estos elfos vivían en un bosque de sauces blancos, tan inmenso como su visión de elfo permitía ver. Los primeros elfos eran sabios, elocuentes, de movimientos lentos a menos que la situación lo demandara, pelo negro como la noche, tan íntegros con la naturaleza que la vibración era una sola. Estos elfos ancianos hablaron con el bosque y resolvieron El Acuerdo Blanco: el bosque le transmite al clan cuando energías malignas entran en él, abastecerá de todo lo necesario al clan, sus brisas serán los murmullos de la tierra conocida, sus copas la sombra que los oculta de los ojos que no deben ver; mientras los elfos protegerán al bosque con su sangre e inmortalidad, los animales tendrían el mismo valor de vida que el anciano más anciano. El bosque son los elfos y los elfos son el bosque, un solo ser.

    Viven sobre las copas o cerca de ellas, pasarelas, balcones y terrazas decoran los Sauces. Sobre la tierra fértil solo se asientan fuentes, viejas columnas, santuarios y espacios de meditación, todo de en mármol de un azul profundo como el océano. En realidad, pasan más tiempo en estos lugares que en las copas, ya que la meditación y el entrenamiento son tan importantes como visitar la biblioteca abierta y estudiar una buena estrategia o practicar caligrafía. A diferencia del resto de los clanes elficos, no se aíslan totalmente del resto de las razas, entienden que el contacto permite conocer y entender la situación actual de la tierra conocida.


Humanos

Clan: Elefante Azul.

    Este grupo de humanos ocupaban una región de la tierra conocida en donde los desiertos y fuertes vientos modelaban el paisaje, muchos la comenzaron llamando Léir sin motivo alguno o tal vez un motivo desconocido. En algún libro importante se puede leer: ` Y en los inicios, un grupo de humanaos se exilió por su voluntad en tierras lejanas, ¡tontos! ¡Esas tierras no son negras! y los grandes caballos de colmillos son feroces como un Gnoll...´ La distancia que había que recorrer para entrar en contacto con este grupo era tanta que las particularidades del resto de los humanos no llegaron, desconocían el orgullo, las ansias de poder y los engaños...o tal vez simplemente se olvidaron. Extrañamente tenían un ejército bien preparado, soldados robustos, firmes, con mucha estrategia y buena calidad de armamento.. pero las guerras eran tan raras en esas tierras como el agua de lluvia.

    En su estandarte se puede ver un caballo de grandes colmillos pintado de azul, al cual llamaron elefante. Si un forastero entra en la región y ve a estas bestias pintadas con marcas azules, sabe que está en una tierra de paz y tener un acto de injuria puede ser penalizado hasta con la muerte.

El pasado

    El casamiento entre Anazair y Groben fue uno más, ella seguía el lineamiento de su madre Nimrodel, sabía leer a las personas, prevalecía la moral ante el poder, transparente, sostenía que la gente debía cultivar su energía interna; él, muy afín su padre Rolferd, tosco, su cuerpo robusto engrandecía su actitud fría y especuladora, en los últimos años su hambre de poder se dejaban ver antes los ojos del más distraído goblin, esta última condición fue la que finalmente terminó con la alianza entre ambos clanes.

    El primogénito de este matrimonio fue Regulus, nombre otorgado por su abuela Nimrodel en referencia a la estrella de fuego más importante de la constelación visible en esa fecha de natalicio y con un doble sentido ya que hace referencia también a la estrecha conexión que sintió con su primer nieto, ya que el nombre Nimrodel proviene de la edad del Sol; con solo verlo ya supo el destino que le deparaba a su descendente, el tenía en sus ojos la pureza de un Paladín y ella se ocuparía de que fuera entrenado como tal.

    Regulus, como primogénito sería el futuro ascendente al trono del clan Elefante azul, por ello su entrenamiento fue intenso desde pequeño, estrategia, aptitud física, meditación y papiros con escrituras inundaban sus días. Él no era solo entrenado por su tío paterno Lafo sino también por los integrantes de su familia materna, Caranthir era un robusto jinete real, experto en la pelea cuerpo a cuerpo y en manejo del arco largo; Eilnis por su parte era un estudioso aunque no descuidaba la destreza física, tenía largas charlas sobre dioses, criaturas y leyendas con Regulus; su madre y abuela se encargaban de la meditación y enseñarle al pequeño a encontrar su aura y cómo la moral debe ser su pilar en toda la tierra conocida y más allá.

    Groben, nunca terminó de aceptar que su hijo solo tenga la mitad de sangre humana, pero un casamiento obligado no le permitía discutir esa condición y ante la clara influencia élfica sobre su primogénito tomó posturas no bien vistas por los elfos. Demandaba de Regulus más aptitudes e insistía en que un humano debe ser pícaro y no siempre mostrar sus verdaderas intenciones. Ensañado en convencer a su hijo que debía tomar el poder del clan élfico terminó por corromper su relación. Rumores de traición recorrían los fríos pasillos subterráneos de Léir, la fractura se veía venir. Por su parte Regulus ensordecido por tanta política que corrompía su claro alineamiento élfico decidió escapar en los momentos más sensibles de las relaciones, dejando atrás promesas de retornos, familia y su única amistad en todo este rollo, su primo paterno Markle. No se escapó sin guardar antes en su bolsillo un collar de generaciones élficas pasadas que le dio su abuela Nimrodel, ya que era ella la única que tenía conocimiento del plan de Regulus.

Personajes influyentes

Maternos:

Nimrodel: De los más influyentes, era su confidente, guía espiritual. Tenían un lazo desde el nacimiento.

Anazair: Su madre ayudaba como guía espiritual, lo aconsejaba y motivaba a tener una vida de aventuras, cubrirlo cuando se escapaba al bosque era algo cotidiano.

Caranthir y Eilnis: Con sus tíos forjo un lazo propio del tiempo juntos en los entrenamientos, siempre entendió mas a Caranthil; Eilnis hablaba mucho y a veces no podía seguirle el hilo.


Paternos:

Rolferd: Con muy poco contacto con su abuelo, siempre lo analizaba a lo lejos, su parte elfica le aconsejaba tomar distancia de él.

Groben: Su padre lo acogió desde el primer momento, con el pasar del tiempo la distancia entre ambos tomó su lugar, algo cambio en su padre que nunca entendió. Demandaba mucho de su hijo, más de lo necesario, al final quiso convertirlo en una herramienta para un fin mayor..

Lafo y Me: Sus tíos le enseñaron la disciplina de la estrategia y diplomacia desde pequeño, siempre tuvo mucha afinidad con Me por ser semielfa, aunque el poco tiempo juntos no permita cultivar esa relación que le hubiera gustado descubrir.

Markel: Su primo, su mejor amigo. Horas de aventuras juntos, peleas, entrenamientos. La relación más sana que tuvo de este lado de la familia.

Malena: Su hermana menor, nunca pudo florecer esa relación, ella era muy chica y estaba siempre con su madre, Regulus pasaba casi todo el día con sus actividades, pero el amor entre hermanos es inquebrantable y de alguna misteriosa manera crece de forma invisible.

    Sigilosamente Regulus se escondió en la penumbra del frio pasillo, sabía que ya debería estar descansando para el entrenamiento del día siguiente, pero decidió acercar su oído a la pesada puerta de roble que lo separaba de la habitación donde se encontraba su padre y Lafo, su tío.

- Groben: ¡No seas débil Lafo! ¡Entiende de una maldita vez! ¡La segunda guerra quebranto la tierra, las relaciones, la diplomacia no existe!!

- Lafo: ¡Son delirios de poder los que persiguen tu mente…No existe motivo para romper ésta paz! Nuestros ancestros sacrificaron mucho para que hables con esos pensamientos que vaya a saber que deidad te pone en la cabeza…

- Groben: ¿Es por Me no? Es por tu esposa! ¡Es ella quien te lleno de estos pensamientos elficos! Los hombres no seremos inmortales, pero tenemos la picardía, entendemos de momentos... ¡y éste es uno! Olvida tu esposa! Olvida tus ancestros! ¡Lo único que tenemos que pensar es en como ingresar sin que el acuerdo blanco nos delate!

    Entre la comisura que dejaba la puerta entre abierta, Regulus vio un destello acompañado de movimientos rápidos en las sombras de la pared opuesta.

Apoyando su daga sobre la garganta de Groben, Lafo, con voz firme y susurrante...

- Lafo: ¡Nunca más vuelvas a hablar de mi esposa!! 

Dándole la espalda a Groben, Lafo comienza a retirase abrumado por la situación...

- Groben: Regulus...

- Lafo: ¿cómo?

- Groben: Regulus...

Lafo vuelve su mirada a Groben.

- Lafo: ¿Qué pasa con Regulus?

- Groben: Regulus es nuestra entrada... ¡piénsalo!

Lafo retoma su marcha mientras termina de envainar su daga.

- Lafo: Estas envenenado...

Los pensamientos más atormentantes se hicieron realidad para Regulus, él ya sabía cuál era la solución y, sobre todo, ya sabía a quién acudiría, Nimrodel, su abuela.